Introducción:

En los primeros siglos del Cristianismo se produce una cristianización de todos los lugares y monumentos, así se comenzó a cristianizar los miliarios romanos, poniendo sobre ellos cruces, lo que desembocaría en el crucero. Los cruceros están situados en las entradas de las aldeas, en las encrucijadas, montes… etc., donde se pensaba que eran lugares maléficos, donde la cruz vencía el mal.
Los cruceros más antiguos aparecen en Galicia antes del siglo XIV pero la mayor expansión fue en el Barroco, como consecuencia de la Contrarreforma con la exaltación del Purgatorio. En la mayoría de los casos, las obras son anónimas y de muy difícil datación ya que aún con el paso del tiempo, los autores siguieron los modelos tradicionales e incorporaron solamente unas pocas variaciones.
Estructura del crucero
PLATAFORMA: Formada por varias gradas de sillería de variedad de formas (cuadrangular, octogonales…etc.).
PEDESTAL: Ubícase encima de la plataforma generalmente decorado con alusiones a la muerte, el pecado, la Pasión de Cristo etc…, a veces incorpora en el pedestal, petos de ánimas. Tambien puede aparecer en el pedestal una inscripción que indice el motivo por el que fuere hecho, la fecha, etc...
Hay cruceros que llevan una mesa por delante en la que posaban los cadaveres, camino del cementerio para rezar oraciones.
VARAL: El varal o fuste, es la columna central del crucero. Los motivos más utilizados en el varal son los símbolos de la Pasión, la representación del pecado original y la aparición de santos que responden a la devoción del donante de la obra.
CAPITEL: El capitel aparece de variadas formas; es el resultado de la imaginación del propio cantero.
CRUZ: En los cruceros más antiguos, la cruz más frecuente era la Griega, y posteriormente la latina. La cruz adopta formas muy variadas con acabados diferentes.
